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domingo, septiembre 3

HAY UN CONDOR EN NUEVA YORK

De tanto pasar y pasar, al final al pobre terminaron haciéndolo mierda.

FANTINO, VOS SOS BOSTERO, LARGA LOS PAJARITOS

Anoche, durante la emisión del buen programa, a veces muy bueno, que en la noche tiene el relator deportivo santafesino Alejandro Fantino, pero de interés general, titulado TVO, de Dalí Producciones, de la que es consocio, con un formato novedoso y relajado, ameno, culto sin pretensiones, se mandaron una metida de pata que echa más leña al fuego de que la tevé es, hoy por hoy, el medio más apto para llenar de estopa la cabeza del soberano. Como original puntuación entre bloque y bloque, aparecen dos simpáticos muñequitos y dos muchachos, uno con armónica y arreglos que a veces se pasan un poquitín de querer ser originales y no se entienden, le mantiene el ritmo otro, con cara de nada y sombrero de Stan Laurel, que con un micrófono y efectos vocales hace los diferentes efectos de la batería. Son buenos. Originales, más que nada y que no es poco. Y tienen más de un acierto.Tocan cortito, que es lo mejor, porque interpretaciones con ese ensamble, largas, los correrían por todo Palermo. Y le dan a todos los géneros. Anoche le dieron a una interpretación que cuando todo indicaba que era una danza folclórica lapona, la sobreimpresión que va sobre el cierre de la entrada salvó el bache ignorante: era, en versión más que personal de nada menos que El cóndor pasa, el huayno peruano que ya no saben cómo tocarlo para que no se note. Lo más curioso y rechazante fue que entre paréntesis, donde ponen las autores, se despatarraron que pertenecia al dúo de cantautores neoyorkinos de origen judío Paul Simon y Art Garfunkel, que tienen una versión en guitarras acústicas y una muy personal letra en inglés que resultó en su momento ser todo un éxito comercial, pero no son los compositores originales. El autor de este clásico de clásicos de la música latinoamericana, para mejor la del macizo andino, que es la que se ha mantenido más pura y creativa, es el musicólogo, concertista de guitarra y estudioso peruano, el maestro Daniel Alomía Robles, y fue compuesto allá por 1913. Es una lástima, Fantino. Pero la tevé pega y es abrasiva. Te podés pasar un año desmintiendo, tratando de tapar la cagada, y la vas a hacer peor. A los segundo grado medalla de oro al mejor compañero que tenés en la producción dales a leer cualquier cosa. Aunque más no sea Condorito, con eso te decimos todo.